Médicos Por La Verdad España

DOSSIER VACUNAS

INTRODUCCIÓN
Desde el inicio de este proceso pandémico, no hay comunicado, comentario o noticia de los medios de comunicación en los que no aparezca la necesidad de esperar a la anhelada vacuna como única manera de atajar la pandemia por este coronavirus. Desde Médicos por la Verdad se constituyó el grupo de trabajo sobre “Vacunas” con la finalidad de estudiar, investigar y separar el trigo de la paja en la maraña de información y desinformación sobre las nuevas vacunas.

Nuestro objetivo es informar sobre las recientes vacunas frente al SARSCoV-2 y, en parte, sobre otra vacuna que, de una u otra manera, se ha relacionado con la COVID-19: la vacuna de la gripe estacional. No somos, en general, un colectivo “antivacunas”. Esta calificación, expresada y difundida a los cuatro vientos por seguidores de un paradigma científico caduco e inmovilista, que ha calado en gran número de personas, además de simplista es malintencionada. Estamos sensibilizados con el tema de las vacunaciones masivas, dado que se ha condicionado a la sociedad (de manera insistente) a pensar que la única y definitiva solución a la pandemia será la vacunación masiva de la población.

HISTORIA

Es fácil suponer que la sociedad no conozca o no recuerde lo sucedido con los anteriores intentos de fabricar vacunas frente a coronavirus. Tras los brotes del SARS -2002- y MERS -2012-, ha habido varios intentos infructuosos de generar vacunas para los coronavirus. En todos ellos (SARS- MERS) se comprobó que, tras la inoculación de la vacuna, sí que se conseguía una respuesta inmunológica total, es decir, se generaban anticuerpos en todos los casos. Pero, a continuación, al poner a los pobres hurones en contacto con el virus real, todos enfermaron y murieron.

Entonces, se pudo recordar que algo así había ocurrido en la década de 1960 con un intento de obtener una vacuna frente al VSR. Por aquel entonces, no se les ocurrió sino la “brillante idea” de probar los estudios directamente en niños. Resultado: tras observar que en todos los niños (más de treinta) se habían detectado anticuerpos, al contactar con el virus natural en un nuevo brote (1967), todos enfermaron: el 80% tuvieron que ser hospitalizados y dos de esos niños murieron. La explicación más plausible de estas experiencias del pasado es el fenómeno inmunológico llamado “Mejora Inmunológica mediada por Anticuerpos” (“ADE” en inglés), detectable en varios tipos de virus: ébola, VIH, dengue, VSR y también en la familia de los coronavirus.

A través de este proceso de potenciación inmunológica, la disminución de anticuerpos neutralizantes y la existencia de otros anticuerpos no neutralizantes, puede provocar la invasión de virus en células del sistema inmune y en otros modelos de células multiorgánicas, provocando una reacción brutal (una “tormenta de citoquinas”) como respuesta a esa invasión. Esto es similar a la forma clínica grave de la COVID-19.