Médicos Por La Verdad España

Dossier Mascarillas – MÉDICOS POR LA VERDAD

INFORMACIÓN SOBRE MASCARILLAS

1.- TIPOS DE MASCARILLAS

Mascarilla higiénica

Las mascarillas higiénicas, es decir, no médicas o también llamadas «de tela», están hechas de una variedad de telas tejidas o sin tejer de materiales como el polipropileno. Pueden confeccionarse con dis􀆟ntas combinaciones de telas, capas y formas. Son pocas las combinaciones que se han evaluado sistemáticamente, y en esta categoría de mascarillas no hay un diseño, selección del material ni forma que sean únicos. Como consecuencia, la combinación ilimitada de telas y materiales da lugar a una filtración y respirabilidad variables.

Las mascarillas higiénicas no son dispositivos médicos ni forman parte del equipo de protección personal. La OMS dice que en razón de los requisitos normalizados menores de filtración y respirabilidad, así como el desempeño general previsto, el uso de las mascarillas higiénicas hechas de telas tejidas o sin tejer, debería reservarse únicamente para el control de fuentes en la comunidad (es decir, por personas infectadas), pero no como medida de prevención.

Pueden usarse en actividades concretas, por ejemplo en el transporte público cuando no es posible el distanciamiento físico y siempre complementadas con higiene de las manos frecuente y distanciamiento físico. Las autoridades que aconsejen el uso de este tipo de mascarilla deberán tener en cuenta las siguientes características: eficiencia de filtración (EF) o filtración, respirabilidad, número y combinación de los materiales utilizados, revestimiento y mantenimiento. La eficiencia de filtración se mide por el factor de calidad del filtro, que se denomina Q y sirve comúnmente de indicador de la calidad de la filtración. El factor Q mínimo recomendado es de 3, pero pocos tejidos tienen ese factor de filtración.

En cuanto a la respirabilidad, las mascarillas higiénicas tienen que tener una respirabilidad inferior a 100 Pa/cm2 (1). Si bien no se dispone aún de evidencias suficientes para extraer conclusiones sólidas, parece que este tipo de mascarillas tiene una eficacia moderada o limitada en la prevención del contagio por el usuario de la misma y, en cualquier caso, depende del material del que esté fabricada. Por la combinación de protección, comodidad y posibilidad de reutilización, estas mascarillas parecen las más adecuadas para un uso generalizado en la comunidad por personas sanas (2).

Existen dos tipos de mascarillas higiénicas:

● No reutilizables. Estas mascarillas se rigen por la Especificación UNE 0064-1 (mascarilla no reutilizable para adultos) y la Especificación UNE 0064-2 (mascarilla no reutilizable para niños).
● Reutilizables: Estas mascarillas se rigen por la Especificación UNE 0065 (mascarillas reutilizables para adultos y niños). En el caso de las mascarillas higiénicas reutilizables, el lavado y secado de la mascarilla debe ser acorde a las recomendaciones del fabricante. Después de cada lavado hacer una inspección visual por si se detecta algún daño.

Las mascarillas higiénicas objeto de estas especificaciones no deben considerarse un producto sanitario (PS) en el sentido de la Directiva 93/42 CE o del Reglamento UE/2017/745, ni un equipo de protección individual (EPI) en el sentido del Reglamento UE/2016/425 (2). Tras todo lo anteriormente expuesto, tenemos que comentar que las mascarillas de tela que actualmente se están
comercializando o fabricando por particulares y en los propios usuarios, no reúnen las especificaciones anteriormente indicadas.

Mascarilla médica o quirúrgica

Son mascarillas de uso médico, utilizadas por profesionales sanitarios en cirugía y otros procedimientos, con el objetivo de proteger al paciente de posibles agentes infecciosos presentes en la cavidad nasal o bucal del usuario de la mascarilla. Ejercen básicamente de barrera para evitar la emisión de gotículas respiratorias al estornudar o toser. Las mascarillas quirúrgicas son usadas tradicionalmente para reducir la posibilidad de infecciones de la herida quirúrgica. Están diseñadas para evitar la diseminación, de dentro afuera, de microorganismos que están normalmente presentes en la boca, nariz o garganta del personal quirúrgico y que pueden ser proyectados sobre el campo quirúrgico, contaminándolo al respirar, hablar, estornudar o toser.

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